
Hola Guille, perdona por tardar tanto en escribirte pero es que cuesta mucho esto, espero que lo entiendas.
Ha pasado ya casi un mes y aun me cuesta mucho creerme que no estas con nosotros, me cuesta creer que te has ido y que no volveremos a estar juntos. Ayer salimos de marcha y no estabas tu, y puedes estar seguro de que se notaba, se notaba en que el circulo que siempre hacíamos mientras bailábamos era más pequeño de lo normal, se notaba al no oír tus bromas, se notaba en todo, brindamos por ti y seguimos bebiendo y tío, ojala hubieras estado porque te lo habrías pasado genial solo te digo dos palabras “Barra libre”, además acabe la noche fatal, igual que tu aquella nochevieja en mi casa, así podrías haberme devuelto lo que me reí yo de ti…
No hay día que no me acuerde de ti Guille, y no solo de ti, sino de todo lo que hemos vivido juntos porque aunque “solo” nos conocemos desde hace cuatro años, era como si nos conociéramos de toda la vida. Me acuerdo de todos esos momentos en el Mallorca contándonos la vida mutuamente mientras comíamos los conos que tú siempre traías, ahora hay un hueco entre el Benja y yo, un hueco insustituible porque es lo que tu eres. Me acuerdo de cuando te llamabamos "p... desatendido" en verano cuando tus padres se iban al Camino de Santiago y venias a mi casa o a casa del Benja. Por supuesto, me acuerdo de los maratones y como te cabreabas con el Cristian por la suerte que tiene y que te teniamos que tranquilizar para que no tiraras el mando al suelo. También me acuerdo de todos los días que hemos pasado en la playa al principio el “Beach Team” y después todos juntos, se notara cuando llegue el verano que no estas tu, sobretodo cuando notemos que no estamos tan cansados de perseguirte. Me acuerdo sobretodo de todas las marchitas que nos hemos pegado juntos, de, cómo dijo Esteban, tus comentarios tipo “esta perfecto” o “buaaaah esto entra solo”. Me acuerdo de todo esto y de mil momentos más y sonrió porque no hay ninguno malo.
Guille te echo de menos, echo de menos contarte mis cosas y que tu me cuentes las tuyas, no te lo vas a creer pero echo de menos que me digas “es que eres negro” y comentarios similares, echo de menos tu forma de tomarte las cosas, con tranquilidad, sin estrés y tus buenos consejos, echo de menos oírte reír…
Guille te recordaré siempre, estés donde estés espero que estés bien y que tu tampoco nos olvides. Espero que volvamos a vernos. Te quiero tío.
Ha pasado ya casi un mes y aun me cuesta mucho creerme que no estas con nosotros, me cuesta creer que te has ido y que no volveremos a estar juntos. Ayer salimos de marcha y no estabas tu, y puedes estar seguro de que se notaba, se notaba en que el circulo que siempre hacíamos mientras bailábamos era más pequeño de lo normal, se notaba al no oír tus bromas, se notaba en todo, brindamos por ti y seguimos bebiendo y tío, ojala hubieras estado porque te lo habrías pasado genial solo te digo dos palabras “Barra libre”, además acabe la noche fatal, igual que tu aquella nochevieja en mi casa, así podrías haberme devuelto lo que me reí yo de ti…
No hay día que no me acuerde de ti Guille, y no solo de ti, sino de todo lo que hemos vivido juntos porque aunque “solo” nos conocemos desde hace cuatro años, era como si nos conociéramos de toda la vida. Me acuerdo de todos esos momentos en el Mallorca contándonos la vida mutuamente mientras comíamos los conos que tú siempre traías, ahora hay un hueco entre el Benja y yo, un hueco insustituible porque es lo que tu eres. Me acuerdo de cuando te llamabamos "p... desatendido" en verano cuando tus padres se iban al Camino de Santiago y venias a mi casa o a casa del Benja. Por supuesto, me acuerdo de los maratones y como te cabreabas con el Cristian por la suerte que tiene y que te teniamos que tranquilizar para que no tiraras el mando al suelo. También me acuerdo de todos los días que hemos pasado en la playa al principio el “Beach Team” y después todos juntos, se notara cuando llegue el verano que no estas tu, sobretodo cuando notemos que no estamos tan cansados de perseguirte. Me acuerdo sobretodo de todas las marchitas que nos hemos pegado juntos, de, cómo dijo Esteban, tus comentarios tipo “esta perfecto” o “buaaaah esto entra solo”. Me acuerdo de todo esto y de mil momentos más y sonrió porque no hay ninguno malo.
Guille te echo de menos, echo de menos contarte mis cosas y que tu me cuentes las tuyas, no te lo vas a creer pero echo de menos que me digas “es que eres negro” y comentarios similares, echo de menos tu forma de tomarte las cosas, con tranquilidad, sin estrés y tus buenos consejos, echo de menos oírte reír…
Guille te recordaré siempre, estés donde estés espero que estés bien y que tu tampoco nos olvides. Espero que volvamos a vernos. Te quiero tío.